sólo pido tu compañía.
No te obligo, no no,
solo quiero.
No me mires con encargo,
no dirijas tu mirada
que aún te veo
y me pierdo.
Si eres mi yo, no lo digas
sé.
No me confundas, mírame.
No me oigas, escúchame.
Respírame.
Que si corto girasoles
es porque
espero por ti.