viernes, 6 de abril de 2012

Venga por aquí.

Abril,
canción conocida de los dioses
una ciudad moribunda,
que atardece de a poco,
sin miedos ni soledades.

Abril, primavera del olvido
tarde de sueños,
caminos de regreso a la vida,
felicidad escondida en un baúl
del futuro.

Me pierdo por la ventana,
el florecer de la luna
se roba la confianza que queda
y la mañana mis bosquejos
de lo que trae el decidir.

Me he soñado aquí,
casi sin voz,
perdida y encontrada,
con dioses y desnuda.
Muda y feliz.
Horrorizada y florecida.

Tan febril como abril,
mi camino encuentra
su pavimento,
esto es civilización.

Aunque al cielo le falte de turquesa,
parece perfecto.