Nos enseñan a despojarnos
del pasado, de los abrazos
del olvido, de los besos,
del augurio de retroceder.
Somos materia inerte si queremos vivir
si el presente nos condiciona.
Somos un respiro que se esfuma
y a veces ni eso.
Somos olvido y memoria
corazón y tierra
sol y luna.
Nos perdemos sin encontrarnos,
somos el otoño claudicado por amor.
Somos un montón de escorias con esperanzas
el suspicaz pulsar de lo que no se vive
sin la piel,
el motivo por el cual caminar
no es tiempo perdido.
Somos el otoño que sueña con ser primavera,
no hay olvido si no es con esperanza
no hay verdad sin una mentira.
No somos sin haber sido,
somos un respiro
somos hoy.