domingo, 17 de abril de 2011

Hablar de nosotros.

Eres tú quien abre la puerta y los sueños,
llego a casa, a tu corazón
cada mañana, cada suspiro, cada estrella
cada canto.
Eres tú quien refresca la risa
quien trae la calma y la desordena.
¿Soy yo la ruboriza tus manos?
¿Soy yo quien conversa con tu corazón?
No desestimes, confía.
Te espero un ratito, mientras te odio
porque no te veo llegar...
puedo estar aquí por ti, sólo por ti.
Mi paciencia ya sé, llega solo hasta tus pies,
los míos nunca supieron esperar, ya sabes.
Puedo cruzar el puente mil veces,
si mientras cantas te veo,
puedo caminar todas las cuadras de Concepción
si te veo venir en la próxima esquina,
puedo tomar micros si me llevan a tu pelo.
Comprendes que la proximidad de mis sueños
se conectan con los tuyos?

Pasa el tiempo - que no pasa si no miro atrás -
y me río,
hace poco que te tengo en mis días,
hace poco que tomas mis manos,
hace poco que sueño contigo,
hace poco que duermes conmigo...
y hace tanto que eres mío,
hace tanto que te quiero,
hace tanto que te esperé,
que el tiempo ya no es tiempo
ni más
ni mucho
ni poco.
Se anula la gravedad
y eres
más que cualquier cantidad.