miércoles, 6 de abril de 2011

Por mencionar.

Un pacto para vivir,
seria necesario,
sí.
Quiero que vengas,
de una nube
o quizás
que estés conmigo
aunque la condición sea no verte.
Quiero que seas más yo, o yo tú.
Sabia e inalterable,
sensible
y amable,
Sabia.
Eso que no tengo
ni en piel de gallina.
Astuta,
lo fui?
sin ceros.
Crees que la gente como tú vuelve?
me concedes el milagro?
te espero,
mi cama siempre
te espera,
eres parte del no olvido matutino.
De esos días que sin ver soles
te veo a ti,
calentando cualquier delirio
por ver sonreír
a tu ínfima esperanza.
A tu pequeña.
Quizás fue la hora maldita bendita,
en que yo soñaba y tu te ibas
quizás
la vida es así.
Quizás aun vivís conmigo
y puedo soportar tu ausencia
desde cerca.
Quizás nunca vuelvas
y yo sea una pasa vieja y tranquila,
sin azúcar claro.
Para que correr riesgos?
Ven, que tu agüita siempre te espera,
que mis manos soportan no abrazarte tan seguido
pero te extrañan como si fuera ayer no más.

Eres tú tanto de mi?
Aun no olvido,
ni ese olor cálido,
ni esa piel arrugada
de espera, si pudiera siquiera.
Fuiste tanto que nunca lo supiste,
soy tan poco
que un no me entero.
Ven, aunque sea hoy,
tal vez mañana
no me cansaría de esperar,
si me cuentas.
Dime como hago,
como sueño,
como río,
como creo,
como espero,
como amo
si no estás para bendecirme.
¿Cómo?!
Si mi corazón aun no encuentra un tejido como el tuyo,
aun mis muñecas siguen sin pasar frío, y yo qué?
aun siento tu ausencia como si ayer te fueras.
No, no vuelvas.
Cuídame,
el cielo parece perfecto
si llueve y el océano crece
y tu vienes,
vienes y sos más que el sol.